SEAMOS PERSEVERANTES Y RESILIENTES 

Primero empecemos con saber que es resilencia y que es perseverancia 

La Resiliencia y habla de la capacidad de superar situaciones complicadas, de sobreponerse para poder avanzar. Para hacer frente a la adversidad, estas personas tienen un pensamiento realista, preciso y abierto. Además, tratan de no sacar conclusiones apresuradas e interpretan la realidad de una forma más correcta. La aceptación es una de las 'virtudes' que tiene toda persona resiliente, fundamental para que nuestro bienestar emocional no se vea excesivamente alterado ante un cambio inesperado. 

 

La Perseverancia es la firmeza y constancia en la manera de ser o de actuar y una capacidad que nos acerca a nuestros objetivos. Un concepto, sin duda, directamente ligado con el de resiliencia. La persona perseverante no conoce límites; es decidida y continúa luchando hasta que consigue lo que se propone, siempre dentro de unos parámetros realistas. No obstante, aunque pelee contra viento y marea para alcanzar el éxito, únicamente lo logra a través de medios lícitos con esfuerzo, voluntad, fortaleza y, sobre todo, una gran dosis de paciencia.

La perseverancia no solo sirve para cumplir nuestros sueños, sino también para ayudar a levantarnos en los momentos difíciles, en los que no encontramos fuerzas para seguir adelante. Esta cualidad permite que las personas no abandonen aquello que se proponen ante la primera dificultad o sobresalto.

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       El poder de la perseverancia en tiempos de crisis

Es en tiempos de crisis que nos vemos dispuestos, y en algunos casos hasta forzados, a desarrollar y fortalecer ciertos comportamientos que no solo son indispensables para sobrellevar esta coyuntura, sino también para nuestra vida cotidiana.

La perseverancia es un esfuerzo consistente y continuo que necesitamos hacer para lograr nuestros objetivos sin importar la dificultad de la situación o los obstáculos que podamos enfrentar. La perseverancia nos permitirá probar qué funciona y qué no, equivocarnos y aprender de esos errores para alcanzar el objetivo deseado a largo plazo. La paciencia será un elemento clave para ser perseverantes.

Todo lo anterior nos puede sonar muy bien, pero ¿cómo lo ponemos en práctica? Les compartimos 4 sugerencias que nos pueden ayudar a construir y fortalecer nuestra perseverancia. Es importante que en momentos inciertos como los que vivimos hoy, recordemos nuestro mantra: un día a la vez.

 

 

 

 

 

 

1. Respiremos y enfoquémonos

a) Ver la foto completa: ¿Qué pasaría si nos enfocamos en el largo y mediano plazo en lugar del corto plazo? ¿Qué opciones puedo considerar hoy con el fin de suplir las nuevas necesidades de mis clientes, pero tomando en cuenta la foto completa?

                      b) Manejar la agenda: ¿Por qué en estos días tenemos esta necesidad de tener la agenda llena?                            Lejos de ayudarnos a mantener la mente ocupada nos puede generar ansiedad y estrés el no                                poder cumplir con todo. Asignemos también un tiempo para nuestro bienestar emocional.

                          El enfocarnos en el mediano y largo plazo, evitando tomar decisiones apresuradas y el no auto-                            exigirnos más de lo que podemos hacer o es necesario, nos puede ayudar a que esta realidad no nos sobrepase de manera constante y sigamos siendo perseverantes.

 

2. Seamos flexibles

Tratemos de ser flexibles y adaptarnos a los cambios de planes. No olvidemos poner las cosas en perspectiva y enfocarnos en lo que realmente es importante. Seguramente necesitaremos hacer ajustes y modificar varias veces el plan de trabajo original. Tengamos presente que no siempre saldrá a la perfección y eso es válido. Como dice el dicho “si la vida te da limones… haz limonada”. No nos quedemos con lo agrio o difícil de una situación. Seamos flexibles y tomemos esos limones para hacer algo positivo.

3. La Importancia de la Comunicación

Tener una buena comunicación es básico y es algo que de pronto nos puede resultar obvio. Pero no siempre es fácil mantenerla, y más en tiempos como los que estamos viviendo. Mantengamos los vínculos directos con nuestros colaboradores y clientes.

a) Comunicación interna: Nuestros colaboradores son nuestro capital más importante.

Seamos transparentes y cercanos. Manejemos las expectativas y tratemos de dar opciones.

b) Comunicación externa: No nos aislemos, estamos en el mismo barco con nuestros clientes.

Este quizás no sea el mejor momento de ofrecer una promoción. Hoy, lo más importante es estar

presentes y no aprovecharnos de la situación.

Una clara comunicación nos permitirá seguir avanzando, entender cómo están nuestros clientes y colaboradores, y por lo tanto, alimentar nuestra perseverancia que nos mantendrá a flote.

4. Estar abiertos a reinventarnos

Dicen que los momentos de crisis ayudan a que seamos más creativos. ¿Y si tomamos esta realidad como una ventana de oportunidad (quizás forzada) de replantear o repensar el modelo de negocio de nuestras empresas o de nuestros proyectos? Recordemos la crisis financiera de 2008-2009 surgieron empresas que rompieron paradigmas como Uber y Airbnb, entre otras, que satisficieron necesidades que antes no existían. Hoy más de una década después, ¿qué negocios, productos o servicios surgirán a partir de la actual crisis? ¿Cómo mi perseverancia puede ayudar a reinventarme?

Aún nos encontramos en tiempos inciertos. El cambio es un hecho y tendremos que adecuarnos y adaptarnos a las nuevas necesidades que surjan tratando de minimizar decisiones apresuradas. Estamos aprendiendo todos los días, el plan que quizás tracemos hoy pueda cambiar mañana, y necesitamos estar abiertos a esa posibilidad. Recordemos que nada está escrito en piedra, son momentos que requieren resiliencia, flexibilidad y mucha perseverancia.

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